Vallejo CDMX. México 30/enero/2022. La comunicación entre los Elegidos de Dios y su Hijos es algo que se mantiene de manera constante, sin importar las circunstancias, la distancia, la situación o incluso la adversidad, pues desde el tiempo de los Apóstoles primitivos se encontró la manera de mantener esta interacción por medio de las epístolas, de las cuales quedó registro en las sagradas escrituras.
En este tiempo de gracia, perdón y bendición, el Señor Jesucristo nos permite la comunicación con el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García por el mismo medio, las cartas de un auténtico Elegido de Dios, la cual el día de hoy se escuchó desde la ciudad de Mendoza en la república de Argentina, lugar que fue llamado por el Varón de Dios como un vergel espiritual.
Fue en labios del P.E. José Bermúdez Salazar que los redimidos por Dios escucharon la doctrina divina, la cual sigue ensalzando el poder y la gloria del eterno Dios por todas sus innumerables maravillas en el comienzo de este año, que nos recuerda como su palabra siempre nos ha declarado la verdad, lo que para los hombres de ciencia han sido misterios, el Señor nos lo ha declarado por medio de sus Enviados, desde la redondez de la Tierra que está sostenida sobre la nada hasta los millares de estrellas que han existido, pues ha sido el mismo Dios a través de los autores de cada uno de esos 66 libros que componen la Biblia quien ha dejado este hermoso testimonio.
Mientras algunos critican a Dios y otros dicen que somos gente triunfalista, la respuesta de quienes hemos sido abarcados por el manto de la Elección se encuentra en sus palabras “Somos realistas, no podemos dejar de agradecer a Dios lo que nos da” pues lo que vemos, somos, sentimos y tenemos de la mano de Dios lo hemos recibido. Con la fe fortalecida por el evangelio de Jesucristo se renueva un compromiso, para que, por medio de fe y obras, él encuentre ese fruto cuando vuelva a la tierra.
Los congregados en la Casa de Oración en este lugar agradecemos al alto Dios por esta bendición que nos permite y pedimos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo que sea él quien siga protegiendo a su Apóstol pues es por medio de este ministerio que se le ha encomendado que tenemos la aspiración de alcanzar la salvación de nuestras almas y disfrutar de la eternidad adorando al único Dios verdadero y a nuestro redentor el Señor Jesucristo.









