Vallejo, CDMX. Domingo, 15 febrero de 2026
Repasando la enseñanza apostólica sobre el libre albedrío, tuvimos la oportunidad de disfrutar una de las enseñanzas más bellas, que habla de cómo Dios dotó al ser humano de conciencia, razón y voluntad, facultades que hacen posible ¡la elección libre y responsable de todas las acciones de su vida! Cualidades únicas logradas por ser hecho a imagen y semejanza de Dios.
Sin libre albedrío , el hombre no sería un ser moral , sino un aparato programado , incapaz de amar, imposibilitado para obedecer, y sin cualidades para creer de manera genuina. El libre albedrío es, además, la base de toda relación auténtica entre Dios y el hombre. La fe sólo tiene valor cuando es elegida ; la obediencia sólo es digna cuando es voluntaria; el amor sólo es verdadero cuando no es forzado . Una fe impuesta dejaría de ser fe, Dios llama, exhorta, instruye y advierte, pero nunca anula la capacidad humana de decidir. Porque Dios no fuerza la fe ; Él llama, invita y espera una respuesta voluntaria, como recordaba el apóstol Juan: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él”
Concluimos la dominical, entendiendo que las críticas infundadas del mundo y enemigos de la iglesia quieren hacer creer que esta iglesia impone la fe, obliga a servir a Dios, nada más falso y mentiroso, todos saben que nadie puede ser manipulado y que la fe mucho menos puede ser impuesta.Pero nosotros seguimos CAMINANDO, firmes en nuestro sendero y con la convicción de que Jesucristo nos lleva de su mano.