Duerme hno. Ignacio López Hernández

Vallejo, D.F. 3/agosto/2009. Este día el hermano Ignacio López Hernández miembro fiel de la iglesia de Vallejo DF, desde hace 40 años, expiro el aliento y durmió en los brazos del Señor Jesucristo. El hermano Nacho como le llamaban los hermanos de cariño, durante el tiempo que Dios le concedió en la iglesia trabajo arduamente como Encargado de grupo, de obra, repartía sobres, buscaba los hermanos que irían a las misiones a presidir oraciones y servicios y por casi 20 años cuando el ministro salía él se quedaba al frente de la iglesia.

El velorio se realizó en la antigua Casa de Oración ubicada en Robles Domínguez 224, donde el cuerpo del hermano fue honrado con la compañía de los familiares y miembros de la iglesia. Las consagraciones fueron presididas por los hermanos: Manuel Chávez Jiménez quien expreso “No es sólo despedir a un hermano, sino también a un amigo y compañero”; Naasón López Esteban (hijo del hno. Ignacio), Francisco González Chacón quien aseguro y exhorto “Estos son los ejemplos que debemos seguir, los ejemplos de estos valientes”.

A las 12 pm. del día 4 de agosto comenzó la última consagración antes de salir hacia el panteón San Isidro lugar donde descansarían los restos mortales del hermano Ignacio López. 40 años atrás el hermano Nacho había llegado a esa misma Casa de Oración y como curiosidad entro al oír la palabra de Dios y platicar con los hermanos siguió asistiendo hasta recibir su bautismo en agua y espíritu; ya como miembro de la iglesia se unió en matrimonio con la hna. Celia Esteban matrimonio del que nacieron 2 hijos Milca y Naasón López Esteban. Cuando alguien nace en un lugar hablando humanamente desea morir en el mismo, nosotros hablando espiritualmente vimos como Dios le concedió al hno. Nacho salir con triunfo de la misma Casa de Oración donde tantas bendiciones recibió.

La consagración de despedida fue presidida por el Hno. Alberto Isaac Romero Rios quien invito a la iglesia al final que mientras entonaban la alabanza 346 “No hay tristeza en el Cielo” los que quisieran podían pasar a ver y despedirse por última vez del cuerpo de un hombre que en vida sirvió a Dios con todo su corazón para así ganarse la honra de los valientes pero aún mejor el triunfo en Cristo Jesús; “No es un adiós, sino un hasta pronto; pues con la ayuda de Dios allá lo alcanzamos hno. Nacho” fueron las palabras dichas por el hno. Alberto antes de que la iglesia se entregara a Dios en una oración para despedir a un hermano ejemplar que durante su vida se ganó el aprecio y el respeto de muchos hermanos los cuales le acompañaron hasta su última morada.

Ya en el panteón el Hno. José Antonio Martínez presidio el sepelio, para dar así paso a las palabras del hno. Naasón y la hna. Celia en muestra de agradecimiento por el amor y cariño que la iglesia mostró para con la familia y con el hno. Nacho. Por su fe y el creer a la Elección de Dios en su Enviado esta alma es otra perla preciosa en la Corona del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores.

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