«La hora de la consagración»
Vallejo, CDMX. 18 de enero de 2026
Los integrantes del coro daban bienvenida a nuestros hermanos que venían a reunirse para dar gracias a nuestro Dios y escuchar su palabra.
Hoy recordamos que la consagración de las 8 de la noche nace de un lazo de amor mutuo: mientras oramos con fervor por el bienestar del Ungido de Dios, él intercede con la misma entrega por nosotros. Esta reciprocidad, inspirada en la iglesia primitiva, nos recuerda que la oración constante es el refugio donde nos unimos en un mismo espíritu y la llave que rompe cualquier cadena, fortaleciendo nuestra unidad.
Siguiendo el ejemplo apostólico, entendemos que las pruebas no llegan para derrotarnos, sino para madurar nuestra fe y hacernos más firmes. Hoy, actuamos con prudencia y confianza plena en el plan de Dios, manteniéndonos unidos en la predicación y la oración, convencidos de que ninguna tribulación detendrá la misión que el Señor ha puesto en nuestras manos.