Vallejo, CDMX. 15/agosto/2020. La participación de la Santa Cena deja alegría, paz, bendiciones a raudales en los corazones de aquellos que pueden llamarse los verdaderos cristianos, los verdaderos adoradores, los que han aceptado en sus vidas, no por imposición sino por convicción el orden establecido por Dios para salvación creyendo en Jesucristo y en su enviado.
Es así como las familias que en la colonia Vallejo de la capital de la república mexicana agradecen a Dios, a Cristo y a su Apóstol Naasón Joaquín García, el poder haber participado una vez más de este memorial santo, pues la Santa Cena no es una festividad centrada en las especies (pan y vino) sino en la bendición espiritual que llega al hombre a través de la Elección para conmemorar este sacrificio.









