Mes patrio – 15 septiembre 2026

Vallejo, CDMX. 15 septiembre de 2026

En el marco de los festejos de las fiestas patrias que se llevaron a cabo en el país, los hermanos y hermanas de la colonia Vallejo se dieron cita para participar de una convivencia fraternal

Los diferentes grupos de la Iglesia de manera organizada prepararon alimentos y platillos típicos mexicanos.

La reunión se vio engalanada con los diversos atuendos que tanto niños, adolescentes, jóvenes y los hermanos adultos,portaron alusivos a las festividades del mes patrio, dando testimonio y confirmando la unidad y la paz que viven día con día los miembros del pueblo de Dios

Escuela Dominical – 13 septiembre 2026

Vallejo, CDMX. 13 septiembre de 2026

Carta Apostólica – 13 septiembre 2026

Con grande alegría, la Iglesia del Señor en la colonia Vallejo acudió a la Casa de Oración para unirse espiritualmente a la Iglesia Universal y escuchar, con profunda reverencia y grande gozo, la hermosa carta enviada por el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García.
Cada palabra fue recibida con atención y guardada en el corazón. Fueron enseñanzas que alentaron al cansado, fortalecieron al débil y renovaron la esperanza, recordando a cada hijo de Dios que su ayuda no procede de las circunstancias de este mundo, sino del Señor, que hizo los cielos y la tierra.
Y mientras la carta era escuchada, una hermosa certeza volvía a sentirse en el corazón: “la Iglesia no camina sola”.
Dios conoce sus luchas, contempla sus lágrimas, escucha sus oraciones y permanece atento a cada uno de sus pasos. Cuando el camino parece difícil, Él sigue siendo refugio; cuando llegan momentos de incertidumbre, Él continúa siendo esperanza; y cuando las fuerzas humanas parecen disminuir, su poderosa mano permanece sosteniendo a sus hijos.
Por ello, aquella mañana la Iglesia volvió a recordar que está bajo el cuidado de Dios, que descansa confiada en sus brazos y que ninguna adversidad podrá arrancarla de su amor. Podrán cambiar los tiempos, levantarse dificultades y aparecer pruebas en el camino; pero hay una verdad que permanece inconmovible: Dios sigue estando con su pueblo.
Y así, entre rostros atentos, corazones conmovidos y almas llenas de esperanza, aquella mañana no solamente se escuchó una carta.
Se sintió consuelo.
Se renovaron las fuerzas.
Se afirmó la confianza.
Y la fe levantó su mirada al cielo.

Porque cuando la voz apostólica exhorta a confiar en Dios, el corazón de la Iglesia recuerda que no está abandonado, no está desamparado y no camina sin dirección.
Hay una mano que la sostiene.
Hay unos brazos en los cuales puede descansar.
Hay un Dios que vela por ella.
Y mientras esa confianza permanezca viva en cada corazón, la Iglesia seguirá

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Convivio del coro – 28 agosto 2026

Vallejo, CDMX. 28 agosto 2026

Los hermanos del coro de la Iglesia de Vallejo, se reunieron este día para llevar a cabo un pequeño convivio dando testimonio de la perfecta unidad que hay en la Iglesia del Señor, los hermanos y hermanas aprovecharon el momento para compartir un refrigerio junto a los hermanos y hermanas que en este mes de agosto el Señor les permitió un año mas de vida.

Las bendiciones prometidas para el pueblo de Dios, se ven cumplidas en todo momento en la vida del cristiano.

Escuela dominical – 30 agosto 2029

Vallejo, CDMX. 30 agosto de 2026

La Iglesia del Señor en la colonia Vallejo de la Ciudad de México se reunió en la casa de oración para escuchar el consejo preparado para los hijos de Dios. A las 10 am la Iglesia inició con una consagración como preámbulo para recibir el siguiente alimento espiritual.


“Hemos participado de uno de los momentos más santos, solemnes y gloriosos concedidos por Dios a su Iglesia: la Santa Cena del Señor. No llegamos a esa mesa por nuestros propios méritos, ni porque fuéramos dignos, sino porque la misericordia de Dios nos buscó, nos limpió y nos permitió ocupar un lugar entre su pueblo”.


“Nuestra condición espiritual era semejante a la de Mefi-boset, quien vivía en Lodebar: un lugar distante, desolado y sin esperanza. Él se consideraba indigno de presentarse delante del rey; sin embargo, David lo mandó llamar, le restituyó lo perdido y le concedió el privilegio de comer siempre a su mesa”:
2 Samuel 9:7 “Y tú comerás siempre a mi mesa.”


“Así también nosotros nos encontrábamos lejos, debilitados por el pecado e imposibilitados para acercarnos por nosotros mismos. Pero Dios, en su inmensa misericordia, nos llamó por medio de la predicación apostólica, nos acercó a su presencia y nos permitió participar de su mesa”.