Vallejo, CDMX. 4 octubre de 2026
Velad y Orad, para resistir al enemigo y no desmayar
En el pueblo de Dios, hemos recibido una enseñanza que dejo Cristo en la tierra y como el pueblo de Dios que somos, sabemos que la oración es una platica con Dios, una hermosa comunicación que nos hace acercarnos a Dios y esto nos hace tener una convicción y fuerza para servir a nuestro Dios.
La fortaleza que obtenemos de nuestro Dios es a través de la oración y por la oración, cuándo doblamos nuestras rodillas, el Creador ya conoce lo que vamos a pedir, por eso el Espíritu de Dios nos invita a que velemos y oremos, por que a través de esto no podemos desmayar. Cuando el Maestro enseño a sus discípulos lo primero que les mostro fue como dirigirse a Dios, con las palabras «Padre nuestro» demostró que el siendo el Único hijo de Dios, el abrió la hermosa oportunidad de ser hijos del Altísimo. Nuestro Dios habita en todo lugar, no tiene ninguna restricción, Él habita en los cielos y cuándo le invocamos desde nuestro lugar y le decimos «Que estas en los cielos» es porque nuestra esperanza también es estar en los cielos. A través de la oración tenemos la bendición de Santificar su nombre, porque Dios nos permite honrar y glorificar su bendito nombre. Otro punto de la enseñanza de nuestro Señor Jesucristo sobre la oración es la paz que experimenta la Iglesia de Dios, es aquella bendición especial que llega a nuestro corazón y nos hace tener paz, con los que nos rodean, con nuestras familias, con nuestros enemigos y con nosotros mismos. El gozo que experimentamos en el pueblo de Dios, no es el mismo que vive el mundo, el gozo verdadero de los hijos de Dios es disfrutar las bendiciones de Dios. La convicción de expresar «Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra». en nuestra oración manifestamos la confianza y obediencia a Dios, ya que en los momentos mas difíciles en nuestras vidas, Dios nos hace reflexionar dentro del corazón que estamos en sus manos. Porque en su voluntad se hacen todas las cosas, porque todo lo que hay en Universo por Él fue creado, es su creación. Otro punto dentro de la enseñanza sobre la oración que nos dejo el Maestro: «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.» esta es la enseñanza diaria, la palabra de Dios que es el alimento para el alma, la que recibimos continuamente para fortalecer la Fe.
La Iglesia de Cristo en este tiempo confía en el poder de Dios, que aunque las pruebas y las luchas lleguen a nuestras vidas, tenemos la enseñanza de como actuar ante estos momentos, y por eso nos da su palabra para prepararnos y a través de la oración pedir su ayuda ya que en la oración nos libra del mal, nos permite resistir y no desmayar.