Vallejo, CDMX. 16/abril/2020. Hay diferentes etapas en la vida del hombre, una de ellas es el matrimonio que dentro de sí mismo tiene distintas facetas, uno es el comienzo, otra es su madurez y estabilidad donde la mayor responsabilidad se centra en el cuidado y educación de los hijos, fomentando en ellos el temor y amor de Dios, para ser una familia de gente sabia amparada en el evangelio de Dios.
Todo hombre enfrenta problemas, pero quienes andan dentro del camino del Señor, saben como enfrentar estas problemáticas, pues el Evangelio de Jesucristo traído de manera diáfana por el Apóstol Naasón Joaquín García les das las actitudes y aptitudes para salir adelante; siendo así un pueblo feliz, invitando así a todos sus semejantes (que se asombran y maravillan) que para llegar a esa felicidad anhelada es necesario fundar la felicidad en el amor de Dios y su hijo Jesucristo.
DlB